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El desayuno típico, ¿es sano? (parte II. Problemas de los cereales, lácteos y zumos)

El desayuno clásico ¿Es sano?.
Café con leche, zumo de naranja y tostadas. Eso en el mejor de los casos. Otras veces las tostadas con mantequilla y mermelada son sustituidas por cereales, desde los clásicos con sabor a cartón si te estás cuidando hasta los de chocolate si eres un niño.
Es lo que recomiendan las guías oficiales y se enseña en las formaciones de dietética (así lo hice yo). Un lácteo, una fruta y un farináceo, que por algo están en la base de la pirámide.
La leche. Los que me soléis leer sabéis que no soy gran fan de los lácteos. No pretendo ahora hacer un análisis de porqué no los recomiendo, pero unas pinceladas no están de más. Para empezar, entre el 30 y el 50% de la población española es intolerante a la lactosa. Pero yo tomo leche sin lactosa, pensarás. De acuerdo. ¿Y qué me dices de la caseína? La caseína es una de las proteínas presentes en la leche que se ha relacionado entre otras cosas con: mucosidad, alergias, acné y otros problemas en la piel, intestino permeable, enfermedades autoinmunes y hasta
algunos tipos de cáncer. Casi nada. (1,2,3,4,5,6)
Nos queda la grasa. Pero como es la mala de la película tomamos leche desnatada. Pues bien. La grasa de la leche es lo único que se salva de este producto… y retirándola nos privamos de las vitaminas liposolubles que contiene (A y D) y de otras sustancias beneficiosas como el ácido linoléico conjugado (casualmente relacionado con protección frente a algunos tipos de cáncer).
Diversos estudios no encuentran diferencias en control de peso en personas que ingerían leche desnatada frente a los que la consumían entera (6). Tampoco en riesgo para enfermedad cardiovascular. Así que, por favor, si bebes leche, que sea entera y de calidad. Si el ganado no ha sido tratado correctamente (confinamiento, dieta en base a piensos, etc.) las toxinas que acumula el animal pasarán a la leche.
Pasamos a las tostadas. El alimento principal en la pirámide alimenticia: cereales. Y el rey, el trigo. Un alimento que no tiene ninguna cualidad destacable más allá de ser barato y de fácil producción, pues puede adecuarse a muchos climas. No contiene apenas vitaminas ni minerales, por eso suelen enriquecer los productos derivados de él con vitaminas del grupo B. Además, el trigo actual, se ha hibridado y modificado tantas veces que nada tiene que ver con su tatarabuelo. Este nuevo trigo contiene más cantidad de gluten que el originario (7)y una peor densidad nutricional (8). También se ha visto relacionado en casos de permeabilidad intestinal e inflamación de bajo grado (9).
Pero “a mí no me sienta mal el trigo, ni los cereales con gluten”, dirás. Bueno… la única forma de saberlo realmente es dejándolos de consumir y volviéndolos a introducir.
En el mejor de los casos, aunque el trigo no te provoque ningún tipo de síntoma, tampoco te aportará ningún nutriente indispensable. Es completamente prescindible. Nadie muere por un déficit de cereales, o de gluten (por mucho titular sensacionalista que use la prensa ). Y si no que se lo pregunten a un celíaco.
Por otro lado tenemos el problema del gran índice glucémico de las harinas refinadas. El índice glucémico es la rapidez con que un alimento eleva los niveles de glucosa en sangre. El valor máximo corresponde a la glucosa, con un 100. El pan blanco y un sinfín de cereales comercializados rozan el 90.
Si consumes alimentos integrales, teniendo en cuenta que sean integrales realmente (lee las etiquetas) no sufrirás esto que te cuento, pero por contra estarás más expuesto a los antinutrientes de los cereales, que se concentran más en la cáscara.
“El zumo de naranja sí es bueno. Eso sí que no tiene ninguna pega. Imposible. Porque lo hago yo mismo en casa con naranjas traídas por mi primo directamente de Valencia.”
Pues estará muy rico… pero lo que se dice sano, no es. Siento decírtelo tan claramente. El zumo de naranja que preparas en tu casa es a efectos de salud (del sabor no digo nada) igualito que el zumo que compras envasado.
La fruta es sana, los zumos no. La fruta en su estado original, tal como la encontramos en la naturaleza, viene siempre acompañada de fibra. Esta fibra, además de dar de comer a nuestras bacterias intestinales y ayudarnos a regular el tránsito intestinal, está ahí para que la absorción de los azúcares presentes naturalmente en la fruta se haga de manera lenta. Si le quitamos la fibra a la fruta lo que conseguimos es que estos azúcares (glucosa y fructosa principalmente) entren a toda pastilla en el torrente sanguíneo.
La presencia de glucosa en sangre es tóxica, por lo que el páncreas tiene que trabajar a toda mecha para sacar esa bomba de relojería de nuestro sistema circulatorio. Y la fructosa… la fructosa es peor. La fructosa va a parar al hígado, que la tiene que procesar. Sí, sí, como el alcohol, los fármacos… entonces la fruta es mala! Que no!!! El hígado está para eso. Una de sus múltiples funciones es esa. Convierte sustancias potencialmente tóxicas en otras sustancias menos tóxicas que se pueden excretar (o no) más fácilmente. La mayoría de la fructosa la convierte en grasa, que es necesaria (o lo fue en algún momento) como reserva energética para pasar el duro invierno. Pero no es lo mismo para el hígado que llegue poco a poco  que de golpe. Además, ¿quién se toma el zumo de una sola naranja? Normalmente es de al menos 3. Todo el azúcar y 0% de saciedad.
Durante muchísimo tiempo el ser humano fue cazador-pescador-recolector. No existía la agricultura ni la ganadería, por lo que se comía lo que en ese momento proporcionaba la tierra. La mayoría de las frutas florecían en primavera-verano. Y es entonces cuando se engordaba, con la abundancia de fruta y fructosa. El hígado la transformaba en grasa y teníamos reservas para pasar el duro invierno en el que la comida escaseaba.
Hoy en día pasa al contrario.
El consumo elevado de fructosa está asociado a hígado graso. No sólo el alcohol lo provoca (10)
Que pasa con los diabéticos? Algunos, con toda su buena fe, compran fructosa aislada en el súper porque no altera la insulina… pero acaban haciendo paté de su hígado.
La fructosa aislada es tóxica, aunque la hayas extraído de las mejores naranjas del planeta. Así que por favor, COME LA FRUTA ENTERA. Y si te gusta beberla, hazte un batido con la fruta entera y agua. ¡Ojo! La licuadora también retira la fibra.
Pero no todo son malas noticias… hay mil desayunos sanos y sabrosos que puedes consumir en vez de este típico desayuno de cafetería. Te lo cuento en la siguiente entrada.
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Gracias por leerme.
Ainhoa.

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